
He regresado del viaje..,Sí rompí la rutina pero casi me rompo el alma también, ya los contaré...
En esta semana pondré reflexiones y memorias del viaje: hoy no puedo, estoy agotada.
Quiero decir sin embargo que Los Cabos, Baja California me parecieron un paraiso terrenal.
Con 24 grados centígrados de temperatura promedio anual, la increíble belleza resultante de las unión entre desierto y mar, su arquitectura original e innovadora que se incorpora al paisaje así como los peces que en la noche se acercan hasta el muelle para saltar mientras comen, es un paraiso terrenal.
También aquí se casan las aguas del Pacífico con las del Mar de Cortés o Mar Bermejo y el azul intenso de ciertos lugares contrasta con el verde esmeralda transparente que hay en las playas de caletas y costas de las islas.
Hoy Los Cabos es un polo de desarrollo donde mexicanos y extranjeros emigran: unos para gozar de su esplendor otros para pertenecer a esta sociedad naciente donde el dinero fluye con mayor rapidez que en otras partes de la república.
Mientras este polo nace y florece, los marines y la guardia nacional caminan - cerca de ahí -, hacia la frontera mexicana y se discuten los últimos detalles del muro de Berlín, digo de México.
Jejeje, pobres gringos, como la guerra de Irak ya no funcionaba para mantenerlos mansitos ahora había que distraerlos con otra "preocupación" y "otro enemigo":