
Llevaba unos días sin poner nada. Hoy me encuentro desconcertada. Comúnmente doy un paseo por la blogósfera cuando me subo a poner mis post y no entiendo lo que sucede en mi tierra.
Reflexiono sobre la campaña política mexicana - sí la más cara del mundo después de la Irak - o sea la más cara del mundo: entendible si se ha vivido bajo el régimen del PRI: había que guardar las apariencias y "pagar" la factura.
Quiero aclarar que quisiera para mi tierra:
Primero quisiera un país que se imaginara a sí mismo, con base en sus referentes mestizos: mezcla de culturas, que en términos etnocéntristas suelen reducirse a la indígena y lo español. Es eso: simplísta.
Recordemos que el término "indígena" y "español" son sólo reduccionistas: este país tenía y tiene una mezcla cultural/racial bastante más compleja.
El segundo punto, es que México sigue tomando como " modelo" algo impuesto, nuevamente desde el etnocentrismo: de un país "tercer mundista, quiere alcanzar uno primer mundista".
Una y otra vez, revisando los "números" que sobre poderío económico se le atribuyen a México, queda siempre pendiente el tema de lo inversímil que es la repartición de la riqueza ( que ha muchos, claro, le suena a comunismo: tienden a imaginar que para a dar hay que quitar, un pastel chiquitito).
¿ Qué hacer ante esa ignorancia que excluye el "modo" de repartición de la riqueza capitalista versus el modo en que se hace en este país que es....
Hasta otra. Dejen sus opiniones.


