
No sé si es temor o indignación lo que siento con mayor fuerza, pero reflexiono acerca de lo que sucede cuando se pregona en favor de la economía global y a la vez un país con quien se tiene un "Tratado de libre comercio" proclama para sí el derecho de tratar a los emigrantes como delicuentes..., un país fundado por y apropiado por: emigrantes.
Traigo este tema al ciberespacio porque no es , o no debría ser, un tema que preocupe únicamente a los mexicanos, centroamericanos o latinoamericanos con relación a su "relación asimétrica" con USA; este es un tema que la globalización y los que estamos inmersos en ella, ya sea con una postura a favor o en contra, tenemos que dialogar para impedir que este fenómeno económico/financiero sin precedentes se abstenga de ir a la par de un respeto a los derechos humanos y a la dignidad humana, también sin precedentes. El riesgo de no hacerlo es cancelar el espíritu humano y reducir nuestra estancia en la vida a un intercambio de bienes o desgracias materiales, sin más.
Convoco desde este foro a todos los que comparten la idea de que la gobalización debe ayudar al mundo a aprehender las mejores prácticas de convivencia social y no al oscurantismo represor. Incluso a los que no estén de acuerdo los invito a dejar aquí sus pensamientos.
Este primero de mayo del 2006, apoya a los emigrantes de USA de origen latino y no compres nada de origen estadounidense.
