
Y hoy, a pesar del mundo, de mis palabras que dejé antes de irme a Xalapa llego felizzzzzzz!!!!
Me preguntan a qué fui, pus fui a dar un curso a personal inmiscuido en la cultura, como promotores, gestores y/o artistas y quedé encantada.
Xalapa y su gente, Xalapa y sus encantos.
Xalapa existe en medio de un bosque de niebla que, lleno de verde grita vida y tranquilidad. En Xalapa la gente todavía tiene sonrisas para los niños, calor para los de afuera, un gesto para una anciana que vende lotería.
Amo Xalapa, xalapeños: vengo decidida a organizarme para poner una gotita de arena en la conservación de esa espléndida tierra.
Gracias a los "alumnos" y gracias a todos los que no sabían quien soy pero me dieron la mano, me pasearon por la ciudad y me dieron de comer - hasta idigestarme - alegría de vivir.
Pude leer tres libros, comer delicioso, conversar, oir música y admirar: los lagos y la ex-casa de artesanías, el jardín de la escultura, la hacienda de "El Lancero", el campus de la Universidad Veracruzana llena de hombres y mujeres jóvenes, plenos y vigorosos.
Soy feliz.